Disciplina en los colegios: criterios

Por Edistio Cámere

De la Institución

La disciplina no tiene que ser una lucha fragmentada, dejada sobre las espaldas de cada profesor o en todo caso sólo de aquellos que la libren por interés o responsabilidad personal.

  1. La disciplina es un cometido de la completa institución, que se expresa en un respaldo como política a la autoridad del docente. 
  2. Las actividades escolares tienen que ser planeadas, organizadas y ejecutadas. La improvisación, la ineficiencia, la superficialidad… ofenden la inteligencia y generan malestar que se traduce en una perdida de credibilidad del colegio.
  3. Con la disciplina se hace historia, biografía: “el educando no es el de ayer ni el del mañana pero es algo de cada uno de ellos, porque lo que el niño de ayer deja huella en su ser de hoy y lo que será mañana esta operando en su situación actual”. (García Hoz)  
  1. Definir el norte del colegio: A través de principios claros recogidos en el ideario o carácter propio del colegio. La ausencia o la ambigüedad de criterios, usos y porque no convicciones es lo que produce perplejidad, es decir, incapacidad practica para decidirse, para determinarse libremente hacia algo. En todo centro educativo hay un saber, una moral y una estética y, también, como toda comunidad cuenta con costumbres, instrumentos y signos.
  2. Tener un norte definido permite que los integrantes de una comunidad educativa se hagan cargo que las pautas de conducta que la institución propone no se basan en la moda, en el sentir del momento…, sino en lo que se entiende como bienes vinculados con la dignidad de la persona, es decir, valores culturales, morales y espirituales, por ello duraderos en el tiempo.      
  3. El colegio debe tener un cuidado especial y permanente por el orden y mantenimiento de la infraestructura y de los bienes muebles. El porte del colegio debe ser tal que no irrite a los alumnos por lo descuidado o sea interpretado como una falta de respeto o consideración. 
  1. La relación armoniosa entre los participantes se logra procurando que la disciplina  a) se limite a lo realmente indispensable; b) a exigir puntualmente y sin excusa y, c) que no se observe exclusivamente por temor.  (Göttler, Pág. 228)

 Del director

 La figura del director debe ser clara, nítida y consistente porque: 

  1. Es el representante legal del colegio ante la comunidad y las diversas instancias.
  2. Personifica a la escuela y al ideario.
  3. Sus decisiones generan cultura.
  4. Encauza las expectativas de los padres de familia y las armoniza (que es muy distinto a contemporizar) con el ideario a las políticas del plantel.
  5. Hace compatible la percepción subjetiva de los padres ante la sanción con el criterio objetivo del colegio: norma, péndula entre alumno y reglamento y entre alumno y compañeros. En cambio los padres se preguntan ¿por qué a mi hijo?
  6. Mantiene el criterio que la escuela es para formar personas y no es un centro de entretenimiento ni un taller de reparaciones de los males sociales.
  7. Su debilitamiento como autoridad tiene la velocidad contraria al denominado “chorreo económico” se cuela con celeridad en todos los rincones del colegio.
  8. El riesgo de hacerse administrativo, metido en los detalles cotidianos puede obturar su mirada del bosque y permanecer en los árboles.
  9. El colegio es una institución plena de relaciones humanas que reclama un conocimiento prudencial a la vez que una autoridad reconocida para dirimir los hechos humanos que ocurren en la escuela. La vida discurre en el colegio, junto con los puntos de vista y opiniones que para que no entren en conflicto se requiere que alguien los zanje.

El ambiente escolar

Fomentar y generar un ambiente capaz de reflejar la calidad y el estilo educativo del centro. Este ambiente, paidocenosis,  se alimenta: 

a) De la identidad del centro contenida en su Ideario que marca la unidad en la actuación de los docentes. “Las mejores estructuras funcionan unicamente cuando en una comunidad existen unas convicciones capaces de motivar a las hombres para un adhesión libre al ordenamiento comunitario”

b) Del ejemplo. La palabra tendrá efecto si detrás existe el sustento de las obras. El educando, al advertir, por ejemplo que todos los profesores viven la puntualidad, asumirá de modo natural que dicha virtud es importante y la hará propia sin presiones o imposiciones (Cámere, E. 2006).

c) Del dialogo. A través de una adecuada convivencia, se adquieren habilidades de relación, comprensión, apertura y comunicación. Hablar supone darse a conocer y conocer supone expresar sus propias emociones, enseñar a expresar las propias: supone enseñar a resolver problemas dialogando. (Alcázar, J. A: 2001)

  1. El ambiente también se construye haciendo propios los objetivos y metas que el centro educativo proponga para un determinado periodo lectivo. Al actuar con unidad los docentes, el comportamiento deseado en los alumnos será más fácil obtener.  
  2. “La única forma de comenzar a aprender cómo comportarse rectamente es ver cómo se comportan quienes me rodean y empezar a imitarles, atraído por el resplandor que la conducta recta lleva consigo”[1] La conducta de los educadores es objeto de observación continua de parte de los educandos y va creando en ellos una imagen que de algún modo es modelo de comportamiento. (García Hoz)

 La participación

La participación – en un colegio- comienza con la práctica corporativa de la escucha atenta y respetuosa a los alumnos.  De ese modo, no sólo se valora sino que también se recogen ideas, sentimientos y ‘quereres’ que podrán mudar en iniciativas y acciones a favor de terceros.

  1. Un colegio tiene que ser un ‘mosaico de oportunidades’ procurando que cada alumno tenga el reto de poner a disposición de los demás ‘su eminencia’,  lo más destacable de sí mismos.
  2. Para participar es necesario aceptar la realidad del entorno inmediato. En este sentido, los estudiantes tienen que hacerse cargo que el colegio como toda realidad institucional, tiene normas, una estructura y un orden y, que al formar parte de aquel, toda esa configuración les viene dada y, en cierto sentido fuerza su accionar hacia un norte.
  3. Este forzar no anula su libertad, la presupone precisamente porque la realidad tiene que ser aceptada mediante un diálogo creador. Ante toda situación el hombre se enfrenta al reto de descubrir en ella posibilidades que solo llegan a ser disponibilidades para su desarrollo personal cuando se tiene proyectos, pretensiones o finalidades.
  4. Un proyecto de participación en los alumnos es el: Recrear el ámbito escolar de manera que en el puedan formarse y convivir mejor sus compañeros en consonancia con los más altos valores culturales, espirituales y sociales.
  5. Todo estudiante es capaz de participar en el conjunto de la organización escolar de un modo activo pero de acuerdo a sus propias posibilidades. Un buen plan educativo no se queda en el facilitar que el alumno ejercite su libertad en beneficio propio; promueve más bien, la iniciativa que aparece cuando se elige entre posibilidades que se han de descubrir. El alumno tiene que saber identificar situaciones en las que con su aporte pueda modificarlas: es un modo de iniciarlos en la contribución al bien común.

 La disciplina ¿medio, para qué?

En sentido amplio la disciplina es respetar y continuar la naturaleza educativa que en un colegio es social y reglada. Que en un centro educativo se enseñe, que haya una mínima y eficiente organización y, que  exista una pacifica convivencia entre sus miembros no es una cota elevada imposible de superar. Es- sin duda – lo necesario para la existencia y continuidad de una escuela.

  1. El mismo proceso educativo y el currículo escolar van formalizando a la persona en tanto alumno: “(…) El alma no puede ejercitar sus facultades superiores hasta que el cuerpo este suficientemente desarrollado (…) (Cardona, 86), Que aprenda a saltar en un pie, que levante la mano, que escriba o que permanezca sentado el tiempo requerido…son muestras claras de que la disciplina es importante pero no se agota en ese sentido.
  2. Toda estructura disciplinaria institucional no puede reducirse a que el alumno se porte bien o que sea ordenado. Tiene que ir a más, debe ser medio para conseguir lo propio de la educación que es fomentar la aparición de nuevos y mejores modos de ser persona. El fin de la educación (mejor persona, buena persona, felicidad) no está impuesto a la naturaleza de modo necesario sino propuesto a la libertad.
  3. Se debilita la disciplina por parte de quien la debe ejercer cuando:

* No se castiga proporcionalmente

* Se cifra la sanción en la norma por la norma que acaba desanimando a los “buenos chicos”

* Se propicia la aparición de grupos donde los más fuertes conducen el ritmo de la clase y, en cierto modo, dirigen la “vida” de sus compañeros en la escuela.

* Para evitar problemas se concede, se permite en el aula pero se establece una relación distante con el alumno

* No se evita la dispersión de energías al realizar alguna actividad.

  1. La disciplina se hace autodisciplina mediando la intervención de la libertad. Desde fuera el hombre no puede ser modificado sin su participación activa y libre. Una exigencia educativa debería ser la de ofrecer al alumno la posibilidad de elegir y pechar con su responsabilidad. El reglamentarismo y/o autoritarismo impiden la toma de decisiones: se tiene que correr el riesgo de la libertad.

[1] Llano, A., ob. cit. pág. 128


3 thoughts on “Disciplina en los colegios: criterios

  1. Muy interesante y muy completo el articulo. felicitaciones profesor Edistio. Cabe resaltar que en los colegios debe haber orden, normas claras, ademas debe haber un buen clima para que se pueda dar una buena enseñanza y aprendizaje y, para poder educar bien a los alumnos en forma integral. Ademas, para los padres de familia un factor muy importante al elegir un colegio es que haya armonia, orden, seguridad. no puede haber una disciplina autoritaria con normas excesivas, sino normas buenas, claras, y ser coherentes con ellas… Con respecto a este ultimo punto, a modo de experiencia le cuento que me ha tocado vivir casos en que he tenido que personalizar y adaptar las normas en varios chicos buenos e incluso no tan buenos, que cometieron alguna falta grave con el fin de poder ayudarlos. No se si esto este bien, pero ayudo mucho a que mejoren y se superen como personas, poniendo de su parte todo el empeño por la gratitud que sentian y porque sabian que se les daba otra oportunidad. Ademas que recibieron todo el apoyo de sus padres y profesores.

  2. Estimado Edistio

    Acabo de compartir el artículo sobre la disciplina en los colegios con los docentes de mi institución. Es valiosa la síntesis que se presenta, pues ayuda a entender – desde una perspectiva formativa más que utilitarista- el sentido de la disciplina y la convivencia al interior de la escuela; que parte desde el orden y la planificación de cada actividad hasta terminar en el día a día de la formación del carácter y la voluntad.

    En mi institución se había logrado encaminar el tema bajo esta perspectiva, pero últimamente los cambios organizacionales han afectado el trabajo avanzado.

    Con estas orientaciones ojalá sean más los colegios que tomen en cuenta el modelo de educación personalizada como base de su proyecto educativo

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