Las clases se suceden una tras otra, tan igual que su preparación. La corrección de los cuadernos y de las pruebas no tiene pausas prolongadas. Las solicitaciones de los alumnos modifican el propio horario. Los encargos institucionales dejan a mitad el estudio personal o el análisis de la actitud y desempeño de un determinado alumno… cuando se vuelve se tiene que recomenzar antes del punto en que se hizo el alto. Por último, para cumplir con las normas emanadas del Ente Rector, si no se asiste a sus capacitaciones se circula una y otra vez en torno de quien encontró el modo de abreviar o simplificar los procesos para su cumplimiento. Actividades como éstas y otras similares pueden generar una imagen limitada, ingrata y poco fecunda de la docencia. Sin embargo, como toda profesión, tiene aspectos que suponen más esfuerzo y otros, en los que en su factura repetitiva encuentran su acabamiento. … More Docencia y contemplación